#DomingoDeAnécdotas (6)

Me escribiste un mail como hace 12 años porque hice un programa que convertía fechas a un calendario mesoamericano y tú eras un experto de eso y creo que fue solo una excusa porque no sé cómo pero no tardamos en ver que éramos gays los dos y más o menos de la edad y ya solo hablábamos de putería aunque estábamos lejísimos y no nos conoceríamos hasta mucho tiempo después cuando me dijiste que te llevara a la casita a conocer en tu viaje al df y fuimos y ni hicimos nada hasta hoy que por fin me agarraste soltero, y nos vimos por mi casa y fuimos a cenar y te tuve la confianza de decirte que la verdad tenía la cabeza hecha un lío porque estaba teniendo muchas citas sería la tercera vez de la semana que no llego a mi casa y apenas es jueves y yo estaba buscando afecto porque lo que yo buscaba era pareja y yo en el fondo sabía que nada más querían que me los cogiera porque quién sabe que me ven y yo iba como igual con la esperanza de que no fuera solo eso y me preguntaste si tenía los ojos rojos por eso y yo dije que no pero sí, y te enojaste de que habláramos de eso y tenías razón porque siempre has sido dulce conmigo y las metáforas que seguro tomaste de la poesía indígena que me dices me ruboriza millones y tus te quieros viéndome a los ojos con toda la seguridad del mundo me estremecen y me da pena no poder corresponderlo porque digo no puedo ni siquiera encariñarme contigo vives muy lejos y nunca seré tan bueno como tus épicos amantes pero ese día te llevé al hotel más feo a la habitación más rascuacha e hice lo que pude por fin luego de tantos años y al final nos quedamos dormidos aunque no era el plan y luego en el uber te fuiste y me dijiste te amo y yo te dije que y yo a ti porque te admiro mucho porque eres una eminencia en tu área y cómo no amarte con tu belleza y tu personalidad pero para variar eso me puso triste porque ni aunque fuéramos vecinos me acercaría porque no estoy a tu nivel y solo haría lo que hoy y lo hago siempre ir a ver a alguien para coger a ver si me puedo sentir querido aunque sea un rato.