Santa cerveza que estas en el hielo
Tan refrescante suena tu nombre
Venga a mi vaso tu cuerpo,
Hágase tu presencia así en la yarda como en el tarro
Danos hoy nuestra caminera de cada día,
Y perdona nuestros mezclaits,
Así como también nosotros perdonamos a la chela sin alcohol
No nos dejes caer en la cruda y líbranos de doble A
¡Salud!
Cristina: Oye, ¿cuántas horas pasas aquí haciendo nieve? Niña: Cinco. Cristina: ¿Te cansas? Niña: No. Cristina: ¿Te gusta hacer nieve? Niña: Sí. Cristina: ¿De cuántos sabores sabes hacer la nieve? Niña: A limón y a melón. Cristina: ¿De limón y de melón? ¿Y cuál es la que más te gusta? Niña: A limón. Cristina: ¿Por qué te gusta el limón? Niña: Porque sabe rico. Cristina: ¿Y no es así, muy agrio? Niña: No. Cristina: ¿No? Aparte del limón y del melón, ¿cuál es el otro sabor que a ti te gusta? Niña: A melón y a limón. Cristina: Oye, ¿y todos los domingos trabajas? Niña: Sí. Cristina: ¿Y los sábados también? ¿Y lunes? Niña: Sí, también. Cristina: ¿Y el martes? Niña: También. Cristina: ¿Y el miércoles? Niña: (Muy quedito) Todos los… todos los días… Cristina: Todos los días. ¿Y cuándo descansas? Niña: (silencio) Cuándo… Cristina: No descansas nunca… Niña: No.