Contra el tiempo de la vida, o cuando dos semanas son como dos siglos

Hay fines de semana que parecen dos semanas, y hay dos semanas que parecen dos meses, y hay dos meses que parecen dos años, y dos años que parecen medio siglo. Al revés también hay un siglo que parece un año y un año que parece un mes y así hasta llegar a un día. Con un tiempo tan relativo ( y feathers free), y sabiendo que uno va a acabar de todos modos solo y que uno no puede engañar a la soledad por más de 12 horas (certificado ante notario). ¿Qué sentido tiene vivir?