Capítulo LXXII – Lo más bello y lo más triste

En este episodio el Netza se cita con Paul en la Gandhi, donde Paul compra Lo bello y lo tiste (la novela que Netza le recomendó sin haberla leído), de Kawabata. Luego van a la sala Nezahualcóyotl y después a la Condesa, donde charlan sobre el amor como el motor del mundo. Ya pedos vagan toda la madrugada buscando un hotel de paso. El Netza se pone muy feliz de poder abrazar a Paul largamente.

>> El Netza obtiene un fetiche: la pulsera de Paul

Capítulo XLVIII – El hielo

En este capítulo el Netza va a patinar al zócalo con Memo. Hacen una fila de cuatro horas donde charlan sobre ñoñerías, luego van a comer al Mumedi, donde encuentran a Ilán, que luego trata de traducir el epígrafe de A portrait. A las seis y media encienden las luces de los edificios y entran a la pista. El Netza no sabe patinar y se cae mucho, Memo lo cuida y baila. De regreso, en lo obscuro de la Alameda, el Netza le dice que fue como cuando el coronel Aureliano Buendía conoció el hielo.

  • El Netza pierde el anillo de laca

Capítulo XXXI – Los límites

En este episodio el Netza le devuelve lo que olvidó David el sábado pasado y desayunan con un pozole. Luego de dar una clase a un alumno nuevo, el Netza va a casa de Edgar a tomar viña. Edgar le muestra al Netza sus dibujos y el Netza a Edgar sus páginas, concluyendo que el objetivo de ambos es alcanzar los límites infinitos de la creación y el sentimiento. Charlan un poco con Capullo y acaban en estado edílico. El Netza le pregunta a Edgar qué es lo que uno debe hacer cuando le piden a uno algo que no puede dar, y de la frustración llora.

“Then I see you standing there, wanting more from me, and all I can do is try”
Try, Nelly Furtado

  • El Netza pierde el collar con anillos de David
  • El Netza pierde las llaves de David
  • El Netza pierde la cartera de David