Capítulo XIV – Requiem por un salvador

En este episodio el Netza charla con Miguel sobre el Salvador del Netza. El Netza dice que Miguel singnifica mucho para él, y que le gusta mucho que se entiendan tan bien. Miguel dice que en realidad no se entienden, y el Netza le dice sí se entienden porque el Netza no tuvo qué explicarle qué es un Salvador. Netza le dice que su pseudopromiscuidad es un modo de querer alcanzar su nivel, Miguel le dice que sólo está novelizando las cosas…

Capítulo XIII – Letritas

En este episodio el Netza se cita con Víctor para ir al Spartacus. Víctor lo planta, y Netza se deprime, decide ‘quedarse en la casa chupando solo hasta que me gane el sueño’.

El Netza charla con Omar, a quien no acompañó a una fiesta por querer salir con Victor. Omar hace sentir mal a Netza, diciéndole que es tonto obsesionarte con las letritas, Netza trata de explicarle que es un modo de canalizar su fetichismo semiótico, Omar bosteza.

Capítulo XII – La investigación infinita

En el episodio de hoy el Netza aprende que no hay conocimiento definitivo, y que el trabajo del investigador es infinito.

El Netza charla con Illeana de la fiesta de Paulina, y le preguntá por qué la dejó toda chupeteada. Netza, como de costumbre, dice que no sabe, y le da muchas posibilidades; una de ellas es que Illeana parece hombre e Illeana se ofende.

Capítulo XI – Salir al interior

En este episodio el Netza se decide a conseguir el dinero para irse este fin de semana a Michoacán y ver en persona a Alejandro. Para esto va al trabajo de su padre, que le cuenta que quiere comprar una casa en Cuatitlán. Netza le dice que eso está en la dimensión desconocida. Al final el Netza no se atreve a pedirle nada.

AcolmiztliEse día Roberto le manda una imagen del juego de cartas Conquista. La imagen es de Acolmiztli, el nombre del rey tezcocano Nezahualcóyotl. El Netza se lo agradece.

El Netza obtiene un fetiche: La imagen de Acolmiztli

Capítulo IX – Las dulces compañías

En este episodio Netza reflexiona sobre las parejas. Netza se empieza a clavar con un muchacho de Morelia que también se llama Alejandro. Él es psicólogo y le interesan mucho las lenguas, lo que intriga a Netza.

Netza ve una película gay de Roberto Cobo y Ana Martin que se llama Dulces compañías. Es sobre un chichifo asesino que quiere matar al amante de su novio.

Capítulo IV – Los pecados expiadores

En este capítulo el Netza charla con Illeana sobre su fobia al incesto con sus hermanas; Illeana deduce que su homosexualidad fue una forma de canalizarla, el Netza lo reconoce. Illeana deduce también que la promiscuidad del Netza se debe a una forma de castigo a sus sentimientos culpables: un círculo vicioso donde paga un pecado con otro pecado.

En la noche el Netza lee un blog de una tipa escatológica, con una foto de su zurrada. El Netza recuerda lo cagoteado que lo dejó el señor de 52 del sábado anterior, y le muestra un escrito donde El Netza sueña que juega con la mierda de un chino con el que incesta.

Capítulo II – Autocontención

En este capítulo el Netza aprende el concepto de autocontención, que consiste en un unte que puede contener en sí mismo otro sí mismo que lo perpetue infinitamente. Este concepto inspira a El Netza, que decide escribir un diario.

El Netza charla un poco con el exnovio de Erika, que escribe Haikús y visitó Ohui. Niega tener nombre, y pide que lo bauticen. El Netza lo llama Haijin.