¿Por qué el registro de título y la expedición de cédula profesional no es gratuito?

Obtener la cédula profesional no es gratuito en México. Cuesta algo más de 25 salarios mínimos. Pregunté “¿Por qué el registro de título y la expedición de cédula profesional no es gratuito?” y esta fue la respuesta que recibí:

Estimada Usuario (a)

 Le informo que el trámite no es gratuito toda vez que es proporcionado por una dependencia que pertenece al Gobierno Federal, por tanto los trámites y servicios que ofrece esta Dirección General de Profesiones son objeto de recaudación de ingresos y fondos federales, autorizados y regulados por el Congreso de la Unión, la Cámara de Diputados y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el costo del trámite de Registro de Título y Expedición de Cédula Profesional se encuentra publicado en la Ley Federal de Derechos de la SHCP, por lo que no es competencia de esta Dirección General eliminar este cobro.

Sin más por el momento, quedo de usted.

Atentamente

Marisa López Hernández
Módulo de Atención Inmediata
Depto. de Registro de Título y
Expedición de Cédulas.- DGP

(mlopezh@sep.gob.mx)
http://www.sep.gob.mx/es/sep1/sep1_Direccion_General_de_Profesiones_#.UGBu_1GWKJs

Antes estaba yo tan jodido que no tenía ni para un boleto de metro. Si de algún modo hubiera podido terminar la carrera sin un clavo en ese entonces, conseguir para la cédula habría sido toda una patoaventura…

Capítulo 3 párrafo 27

De algún lado habíamos sacado eso de empezar con una fecha porque en realidad estábamos un poco concientes del tiempo, lo dividíamos en días y eso nos era útil casi siempre, sobre todo para esos en que todo es un absoluto y las cosas nada más tienen un solo valor, un modo de verse, una manera de significar. A mí me gustaba sentirme libre del fluir del universo en esas borracheras interminables de vértigo que rozaban en la locura porque eran como sueños y en los sueños el tiempo no existía y volvía a ser el niño que extrañaba su ratoncito de peluche sin saber que el futuro era un cronograma de tristes abandonos que de algún modo habría de sobrevivir, aún no sabía que crecer no servía de nada más que para ir juntando las ganas de morirse y todo se volvía decadencia, y sólo necesitaba un dulce o un abrazo de mi madre o de mi abuela para ser feliz.

Capítulo XV – Hola, soy el volumen de tu corazón

En este episodio el Netza se queda solo a limpiar el local ya desmantelado, con la playerita rota de Luis. Como no tiene música empieza a cantar, y se pone un poco triste, porque así se recuerda a sí mismo hace dos años cuando estaba en el anexo chacheando con sus peores garras y cantaba para él mismo porque no le dejaban oír música.

Capítulo LXXX – La noche y los gatos

En este episodio el Netza y Paul van a la fiesta de cumpleaños de Ame. De nuevo juegan a presentarse como novios. Al Netza le da mucho gusto ver a sus compañeros de cuando estudiaba letras, y se pone melancólico cuando le cuenta su triste historia en Filos a Paul. A su vez Paul le cuenta muchos chistes matemáticos a Netza, que no los entiende. Mauricio y Paul se conocen.

Capítulo LXXVII – Juntos pero no revueltos

En este episodio el Netza y David van a la clínica a hacerse la prueba. Es la primera vez que David se la hace y se queda un poco adolorido. Les preguntan por separado si son pareja y responden que no. Luego se toman un jugo, van a la Alameda, van a comprar sopa y pollo y luego a comer y a dormir un rato en casa de Netza. Es la primera vez que Netza se da cuenta que de verdad parecen novios.

Capítulo LXXVI: Un perro en la cabeza

En este episodio el Netza y David van a la clínica para hacerse las pruebas, pero la Bolita de Paja corta el suministro eléctrico y no pueden hacerse los análisis. Además, se enteran que deberán esperar tres meses los resultados. Deciden ir el día siguiente. De regreso a casa de Netza, David lleva el perrito que le regaló puesto en la cabeza como sombrero.

Capítulo LXXIV – Los no tan santos de los últimos días felices

En este episodio el Mugroso y David van a casa de Netza para ver Latter Days. Tanto David como Netza esperan curiosos la reacción de Luis, que se tapa los ojos en las escenas de amor. Al final de la película le piden su opinión y Luis decide reservársela, diciendo solamente “me acordé de un buen de cosas”. El Netza piensa que dijo eso porque seguramente también opina que la vida no puede ser una sucesión de finales felices como los de las películas.