Se recibe cascajo de cariño, informes aquí

El otro asunto era el tiempo. Saber que cualquiera de su mutual praising blog circle (ya ni se diga sus amigos del kinder) tenía más derecho de antigüedad que el novio era de las cosas que prefería mejor no pensar, pues así reconocía lo endeble de nuestros lazos (y yo estaba urgido de agarrarme de algo que no fuera el alcohol). Siempre que nos despedíamos tenía ganas de cantarle esa línea de nuestra canción que decía "I need a little more time with you", pero canto muy mal, y lo peor fue que ese no era el mayor problema.

Fuimos a su casa porque su familia iba a salir al cine, pero siempre no salieron y cuando entré su mamá estaba arreglando el arbolito y me llevó a un cuarto según a estudiar anglosajón, su hermana nos llevó palomitas y su papá nos fue a saludar. Yo llevaba en la bolsa de la sudadera un pedazo de pollo que rescaté de la basura de cuando habíamos ido a comer a arquitectura, y me había dicho que mi playera de radiografía (que me había comprado dos días antes) estaba chistosa, y yo le dije que en realidad era un mapa, y señalándome el corazón pintado le dije con mi cara de pendejo "Y usted está AQUÍ".

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