El síndrome Quetzalcóatl, lo que uno proyecta y no sabía…

El síndrome Quetzalcóatl: (Itezcatlahtlacol Quetzalcoatzin) dícese del delirio de katoptrofobia, en el que el paciente se transtorna al ver su imagen reflejada en el espejo y se desahuciona a sí mismo. El nombre viene del mítico rey tolano que abandonó su reino al verse a sí mismo viejo y feo. Como con el soberano, los síntomas se atenúan en estados de ebriedad.

Caso 1: Un puberto cagado le quiere llegar a un chavo que acaba de conocer en la escuela. Después de vacilar unos minutos, acaba regresando a su casa solo pensando en la conforntación decisiva. Se ve en el espejo y decide pensar en otras cosas.

Caso 2: Un suicida indeciso hace su último viaje en metro. Como todavía no sabe si se suicidará o no, para convencerse lleva en la bolsa un espejito que nada más de verse reflejado en él se deprime.

Caso 3: Un iluso estudiante de secundaria es incapaz de verse en el espejo con lentes, porque sólo tolera ver su fea cara si ve borroso.

Caso 4: Un pobre diablo se niega a usar un teléfono celular porque la carátula reflejante le recuerda lo horrible que es.

Nota: No confundir con el síndrome Moctezuma (alias síndrome Aleph ), en el que lo esperpéntico no es el sujeto que se refleja, si no la infinita azorez del universo o de los españoles o de Beatriz.

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