La abducción del rey de reyes I

Lo relevante de hoy fue que un compañero confesó tener intenciones de llegarle a un amigo por el cual sigo traumado. Fingí que la idea me entusiasmaba. ¿Cómo iba a saber? La primera vez que los vi hablando casi lloro de los celos. Gracias a dios el golpe no fue muy fuerte. No puedo imaginármelos besándose. Al final le agradecí la confesión. No sabía que entre él y yo hubo algo. Qué se le puede hacer…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *