El tapanco

Poema ninfofálico
(ene-03)

Sobre dos centímetros de madera,
(Que estaban a más altura que la mía)
filtramos partes y rayos, ayer,
en un cuadrado donde éramos el centro.

Tu sudor fue bálsamo de hiel,
(Glorificador, preciado, santo,
Tu saliva, miel dulcísima, sin la mía.)
Tus pies y la música, eran enormes.

Hubo una quijada sangrando, caliente,
dos manos de cinco dedos cada una,
y una cabeza que se mecía rota,
(Ahí sí supe cómo llegar solo.)

(El sol salió, yo desperté después.)
Salí a conseguir lo que siempre he tenido,
El querer estar regresó conmigo
La mitad de mis tres cuartos de vida.

Ya son dos semanas,
que son como medio siglo.
Ahora él está en la playa,
y yo, haciéndome el dormido.

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